Descubrir quién eres desde la infancia
En una época marcada por la innovación, la transformación digital y la creciente internacionalización de la educación, los jardines de infancia desempeñan un papel decisivo en la formación de las futuras generaciones. Como parte del sistema educativo Yinghua, Yinghua Hongmeng Kindergarten ha desarrollado un modelo que combina la tradición cultural china con metodologías pedagógicas contemporáneas, ofreciendo un entorno donde cada niño puede descubrir su propio potencial desde los primeros años de vida.
Mariam Manucharyan conversó con Wang Fan, directora de Yinghua Hongmeng Kindergarten, sobre la filosofía educativa del centro, el enfoque Montessori, el equilibrio entre tradición y modernidad, y la importancia de construir una infancia basada en el respeto, la curiosidad y la confianza.
La primera infancia suele considerarse la etapa más importante del desarrollo humano. ¿Qué cree que necesitan realmente los niños durante esos primeros años de vida?
La primera infancia constituye el período más importante del desarrollo humano. Es en estos años cuando se establecen las bases del desarrollo cerebral, las habilidades sociales, la regulación emocional y los valores fundamentales que acompañarán a la persona durante toda su vida.
Creo que los niños necesitan, sobre todo, cuatro elementos esenciales. En primer lugar, un amor constante e incondicional, que les permita desarrollar una profunda sensación de seguridad y les anime a explorar el mundo con confianza y a relacionarse con los demás con amabilidad. En segundo lugar, necesitan sentirse respetados y reconocidos como individuos; solo así podrán construir una identidad sólida y expresar libremente quiénes son.
También es imprescindible ofrecerles tiempo para el juego libre y la exploración autónoma. A través de la experiencia directa, los niños descubren el mundo, fortalecen su capacidad de concentración, desarrollan el pensamiento y adquieren habilidades prácticas. Finalmente, necesitan crecer en un entorno rico en estímulos: libros ilustrados, experiencias artísticas, contacto con la naturaleza y convivencia con otros niños favorecen su desarrollo lingüístico, cognitivo, creativo y emocional.
Durante la primera infancia, el aprendizaje académico nunca debería ser la prioridad. El mayor regalo que podemos ofrecer a un niño es crecer rodeado de amor, respeto, libertad para explorar y experiencias auténticas que lo acompañarán toda la vida.
¿Qué hace especial la filosofía educativa y el entorno cotidiano de Yinghua Hongmeng Kindergarten para los niños y sus familias?
Yinghua Hongmeng Kindergarten forma parte del sistema educativo integral K-12 de Yinghua y comparte plenamente su filosofía: «Discover Myself at Yinghua».
Nuestro objetivo no es que todos los niños avancen al mismo ritmo ni que respondan a un único modelo de excelencia. Aspiramos a que cada uno tenga el valor de imaginar, la paciencia para experimentar y la confianza para descubrir quién es realmente.
Por esa razón, todo nuestro campus ha sido diseñado para despertar la curiosidad y respetar los diferentes intereses de cada niño. Damos una enorme importancia al contacto con la naturaleza y al aprendizaje mediante la experiencia.
El amplio espacio exterior incluye diferentes zonas especialmente concebidas para el desarrollo infantil: una plaza principal donde se celebran ceremonias, actividades colectivas y ejercicios matinales; grandes áreas de juego para correr, trepar y explorar; espacios de agua donde los niños experimentan con el movimiento y las propiedades del agua; una tirolina para desarrollar la confianza y el espíritu de superación; huertos donde cultivan plantas y verduras siguiendo el ciclo de las estaciones; una pequeña granja donde conviven diariamente con animales; una cocina exterior que les permite descubrir la vida cotidiana a través de la preparación de alimentos; y un enorme mural para pintar libremente y expresar su creatividad sin límites.
Las familias observan cómo los niños disfrutan de una auténtica libertad para elegir, explorar y encontrar aquellos espacios donde realmente se sienten felices.
Los espacios interiores complementan esta experiencia con aulas especializadas de STEAM, estudios de arte, salas de música y una biblioteca de álbumes ilustrados. Todo el entorno, tanto interior como exterior, responde a un mismo propósito: ayudar a cada niño a descubrir su propia identidad.
El jardín de infancia cuenta también con un programa Montessori. ¿Cómo ha sido recibido por las familias y cómo ha evolucionado este enfoque dentro del centro?
El método Montessori cuenta con un enorme reconocimiento entre nuestras familias porque comparte una idea fundamental que también guía nuestro trabajo: seguir el ritmo natural de cada niño y respetar profundamente su individualidad.
En el entorno Montessori los niños aprenden mediante materiales reales y situaciones auténticas de la vida cotidiana. A través de la exploración autónoma desarrollan la responsabilidad, la independencia y el respeto hacia sí mismos y hacia los demás.
Nuestro equipo docente está formado por profesionales con certificación internacional AMS (American Montessori Society), lo que garantiza una implementación rigurosa y de alta calidad de esta metodología.
Sin embargo, no creemos en copiar modelos extranjeros de manera literal. Preferimos integrar la tradición Montessori con la cultura china y con las características propias de la educación infantil de nuestro país, desarrollando una propuesta adaptada a nuestra realidad.
Además del trabajo Montessori, el currículo incorpora áreas como STEAM, arte, música y educación física, impartidas por especialistas. Este enfoque interdisciplinario amplía las posibilidades de aprendizaje y permite que cada niño descubra sus talentos, sus intereses y aquellas áreas que podrían acompañarlo durante toda su vida.
¿Cómo consiguen preservar la riqueza de la tradición educativa y cultural china mientras afrontan las oportunidades y los desafíos de la era digital?
Nuestro principio consiste en considerar la cultura tradicional como el fundamento de la educación y la tecnología como una herramienta complementaria.
La cultura china ocupa un lugar central en nuestra propuesta pedagógica. Los niños conocen los clásicos, celebran las festividades tradicionales, practican caligrafía, realizan recortes de papel y descubren la poesía antigua desde edades muy tempranas, fortaleciendo así su identidad cultural.
Al mismo tiempo, utilizamos los recursos digitales de manera responsable. Las herramientas tecnológicas enriquecen el aprendizaje mediante libros interactivos, materiales audiovisuales y plataformas de comunicación con las familias, pero nunca sustituyen la interacción humana ni la experiencia directa.
También buscamos unir ambos mundos. Por ejemplo, los niños elaboran manualidades tradicionales de forma completamente artesanal y posteriormente compartimos ese proceso con las familias mediante recursos digitales. La tecnología nos ayuda a acercar la cultura, pero jamás reemplaza la vivencia real.
Creemos que solo manteniendo ese equilibrio es posible aprovechar las ventajas de la era digital sin perder la esencia de la educación.
En un entorno educativo cada vez más competitivo, ¿cómo consigue Yinghua Hongmeng Kindergarten mantenerse como una de las instituciones más respetadas? ¿Cuál considera que es el verdadero secreto de su éxito?
Nuestro éxito nunca ha dependido de estrategias comerciales sofisticadas, sino de mantenernos fieles a la esencia de la educación.
Respetamos el ritmo natural del desarrollo infantil y aplicamos diariamente prácticas educativas coherentes y científicamente fundamentadas. Los pequeños progresos que observamos cada día en los niños son la mejor prueba del valor de nuestro trabajo.
Nuestra reputación se ha construido gracias a las experiencias reales de las familias y al boca a boca. Son los propios padres quienes recomiendan nuestro proyecto porque pueden comprobar personalmente el crecimiento de sus hijos.
Al mismo tiempo, permanecemos atentos a los cambios sociales, a las nuevas políticas educativas y a las necesidades de las nuevas generaciones. Innovamos constantemente, pero siempre con un único objetivo: favorecer el desarrollo integral de cada niño.
Trabajar con niños pequeños exige tanto profesionalidad como una enorme sensibilidad humana. ¿Cuál ha sido uno de los momentos más emotivos de su carrera?
Recuerdo especialmente a un pequeño alumno extremadamente tímido que apenas hablaba con nadie durante semanas.
Cada día me acercaba a él con paciencia, respeto y cariño, sin forzar ninguna situación. Un día, inesperadamente, construyó una torre con bloques, se acercó para regalármela y apoyó la cabeza sobre mi hombro.
Fue un instante profundamente emocionante. Comprendí que los niños solo bajan sus barreras cuando realmente se sienten seguros.
La confianza sincera que un niño deposita en un adulto es uno de los mayores privilegios que puede recibir un educador y constituye la razón por la que continúo ejerciendo esta profesión con la misma pasión que el primer día.
Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los padres de todo el mundo que desean criar niños seguros de sí mismos, amables y felices?
Lo primero es aprender a mirar a los hijos tal y como son y aceptarlos plenamente.
La confianza nace del reconocimiento cotidiano. Debemos valorar el esfuerzo más que los resultados, escuchar con atención incluso las pequeñas historias que desean compartir y respetar la personalidad única de cada niño. Solo así crecerán creyendo en sí mismos.
La bondad también se aprende en casa. Los niños desarrollan empatía cuando observan cómo los adultos cuidan de los demás, respetan la naturaleza y tratan a las personas con consideración. No aprenden mediante discursos, sino a través del ejemplo.
Y, por último, la felicidad nace de la libertad para explorar, del tiempo compartido en familia y de las experiencias vividas juntos. Dedicar cada día un tiempo exclusivo a estar realmente presentes con nuestros hijos es, probablemente, el mayor regalo que podemos hacerles.